Han pasado a la historia aquellos tiempos en los que el docente era un mero transmisor de conocimiento, el que decía el qué y el cómo aprender y orientaba hacia los recursos disponibles. El docente actual en Logística tiene un papel de Mediador: Orienta, propone recursos, motiva al alumno a ser activo y participativo, le anima a aprender de sus compañeros y pretende, en definitiva, que éste sea autónomo en el aprendizaje y logre desarrollar plenamente sus habilidades metacognitivas.
Según la The Conference Board las competencias que deben poseer los estudiantes de cualquier especialidad para incorporarse con éxito al mundo de la sociedad de la información son:
– LAS COMPETENCIAS BASICAS: El alumno tiene que conseguir las competencias para comunicarse adecuadamente, gestionar información, saber utilizar los datos que adquiere en la red (páginas web, multimedia, periódicos digitales, blogs, etc…) y reflexionar sobre toda este torbellino de información para sacar conclusiones y resolver los problemas que tenga planteados. Estas competencias son fundamentales en la actualidad para un buen logístico y para todo aquel que tenga bajo su responsabilidad equipos y proyectos.
– LAS COMPETENCIAS DE GESTIÓN: Hablamos de aquellas competencias que provocarán que el alumno se comporte de manera positiva y, en consecuencia, su trabajo impulsado por las competencias básicas, se gestione con responsabilidad, flexibilidad y un deseo y afán de aprender constantemente, siendo consciente que nunca se llega a saberlo todo y a saber de todo lo suficiente.
– LAS COMPETENCIAS PARA EL TRABAJO EN EQUIPO: Aprender a trabajar en equipo es una condición indispensable en el mundo actual. Y hay que aprenderlo de manera productiva, siendo participativo en los trabajos, la resolución de problemas, las exposiciones, etc…
En resumen, con la incorporación de las TIC el alumno de logística construye el conocimiento a través del acceso a la información más actualizada, su rol pasa a ser interactivo y ya no se ciñe a una forma espacio-tiempo. La intervención del profesor ya no es sólo sincrónica en el aula o en el chat, sino también asincrónica a través del correo electrónico o el aula virtual.
Este panorama nos presenta una nueva generación de recursos web que permiten el intercambio instantáneo de información, pero de ello hablaremos otro día.



